Basidiocarpo resupinado, fino pero generalmente visible, porulado a casi continuo, en ocasiones algo más grueso y con zonas algo algodonosas o agrupadas. Color blanquecino a ocráceo pálido, sin margen claramente delimitado. En superficie, al secarse puede volverse algo ceroso o granuloso, con aspecto pulverulento. Sistema hifal monomítico. Hifas delgadas o ligeramente engrosadas, de 2.5–3 µm de diámetro, formando un tejido denso y débilmente amiloide; todas con fíbulas. Cistidios cilíndricos, de 60–80 × 7 µm, ligeramente estrechados hacia el cuello y ensanchados en el ápice, a menudo con una punta redondeada o bulbosa; fuertemente incrustados con materia cristalina en el cuello o recubriendo toda la cabeza. Reacción amiloide muy intensa (azul fuerte). Basidios subclavados, de 12–18 × 4–4.5 µm, paredes finas o algo engrosadas en la base, amiloides, con 4 esterigmas y una fíbula basal. Basidiosporas algo alantoides, lisas, de pared fina, (5.5–) 6–8 (–9.5) × 1.5–1.8 µm. Alimentación y sustratos: Especie saprofita; crece sobre madera de coníferas, especialmente Pinus, a menudo en bosques de pinos brezos o secos.
Especies similares: Se distingue claramente de Tubulicrinis borealis y T. strangulatus, que son sus parientes más próximos, por su cistidios fuertemente incrustados y su intensa reacción amiloide azul.