Basidiocarpo resupinado, es decir, completamente extendido y adherido al sustrato, de aspecto efuso, frágil, a menudo delgado y araneoso (como una capa finamente algodonosa o pulverulenta), a veces poruloso o granuloso. Elhimenóforo (superficie fértil) puede ser liso a finamente granular, de color blanquecino a crema pálido. El margen suele ser fibriloso, algo algodonoso y poco diferenciado del resto del cuerpo fructífero. Sistema de hifas monomítico, formado solo por hifas generativas con conexiones de fíbulas. Hifas hialinas, de paredes finas, con septos ampulados frecuentes, 2–4 μm de grosor, a menudo cubiertas por numerosos cristales acerados. Cistidios ausentes. Basidios cilíndrico-cortos, con leve constricción media, de 10 × 4–5 μm, portando cuatro esterigmas y una fíbula basal. Basidiosporas subglobosas, con apículo evidente, de 4–4,5 × 3–3,5 μm, verrugosas y de paredes relativamente gruesas; no amiloides (IK−). Alimentación y sustratos: Especie saprófita, madera muerta, sobre todo en ramas y restos en descomposición de angiospermas y gimnospermas. Registrada en Quercus robur (Q. pedunculata), Ilex aquifolium,Prunus avium,Rosmarinus officinalis, Abies alba y Taxus baccata, además de musgos.
Observaciones taxonomicas: Trechispora microspora se distingue de otras especies del género por sus esporas muy pequeñas y verrugosas (de ahí su nombre), la ausencia de cistidios y el aspecto fino y pulverulento del himenóforo.
Fuente de diagnosis: FUNGI EUROPAEI/ A. BERNICCHIA – S. P. GORJÓN