Basidiocarpo resupinado, ampliamente efuso, formando películas delgadas y adheridas al sustrato. Subículo fino, de textura cérea a ligeramente membranosa, de color blanco a blanquecino-crema. Himenóforo liso, aunque en algunos ejemplares puede tornarse levemente hidnoide (con minúsculas protuberancias) al madurar. Superficie brillante en fresco, matescente al secar. Margen fino, algo araneoso o mal definido. Sistema de hifas monomítico. Hifasgenerativas hialinas, de pared delgada, dotadas de fíbulas y dispuestas de forma laxa en el subículo. Cistidios ausentes. Basidios de tipo pleurobasidio, hialinos, pequeños, de pared delgada, provistos de 2–4 esterigmas y fíbula basal. Basidiosporas hialinas, fusiformes a subamigdaliformes, lisas, de paredes delgadas o ligeramente engrosadas, no amiloides, midiendo (11–)11–19.5 × 5.5–8.5?µm. Alimentación y sustratos: Especie saprófita; sobre madera de frondosas, raramente sobre coníferas, donde forma películas blanquecinas céreas que recubren troncos caídos, ramas o madera muerta en descomposición. Se desarrolla en ambientes húmedos y umbrosos.
Observaciones taxonómicas: Aphanobasidium albidum es una especie característica por su himenóforo resupinado blanco y textura cérea, y por la ausencia de cistidios. Microscópicamente, se distingue por sus basidios pleurobasidios y las esporas fusiformes relativamente grandes.