Basidiocarpo resupinado, blanco, blando y de consistencia fina, de desarrollo anual. El margen suele presentar cordones hifales visibles. Himenóforo poroso, con poros irregulares de 2–3 por milímetro. Hifas hinchadas en los septos, con la presencia de vesículas grandes e infladas en los cordones marginales, carácter distintivo de la especie. Basidiosporasde contorno elipsoidal, finamente verrucosas, de 4,5–5,5 × 3,5–4,5 µm. Sistema hifal monomítico, con hifas hialinas y paredes delgadas. Alimentación y sustratos: Especie saprófita; crece sobre madera muy degradada de frondosas y coníferas, tanto en troncos caídos como en restos lignícolas parcialmente enterrados.
Observaciones taxonomicas: Puede confundirse con Trechispora mollusca y T. candidissima, que carecen de vesículas en los cordones hifales.