Basidiocarpo resupinado, delgado. Superficie poroso-reticulada. Color blanco o blanquecino ocráceo. El margen no está claramente diferenciado, aunque es visible. El himenóforo forma una película continua y adherente al sustrato. Sistema hifal monomítico, con todas las hifas provistas de fíbulas. Hifassubiculares paredes engrosadas (hasta 0,5 µm de grosor), de 3–5 µm de ancho, formando la base del basidiocarpo. Estas hifas originan el eje principal de las estructuras tipo “árbol” o “escoba”, que se ramifican en ramas más pequeñas portadoras de basidios. Hifas subhimeniales muy ramificadas, de paredes finas o, con más frecuencia, engrosadas, de 3–3,5 µm de diámetro. Cistidios originados en el subhimenio. En algunas zonas son comunes. Presentan paredes gruesas (hasta 1µm de grosor) excepto en el ápice; tienen de 1 a 6 septos y pequeñas fíbulas. Miden (26–) 53–75 × 5–6 µm. Son débilmente cianófilos, inamiloides (IKI–) e inalterables en KOH. Basidios cilíndricos o subcilíndricos, con base engrosada y fibulada. Miden 11–15 (–16,5) × 3,5–4 µm, con cuatro esterigmas delgados de hasta 4 µm de longitud. Basidiosporas elipsoides o ampliamente elipsoides, de (3,4–) 3,7 (–4,2) × (2,2–) 2,6 (–2,9) µm; relación. Apículo muy pequeño. Pared muy delgada, no cianófila (CB–), inamiloides (IKI–). Alimentación y sustratos: Especie saprófita; crece sobre madera muerta de frondosas u ocasionalmente de coníferas, en zonas húmedas y sombrías.
Observaciones taxonomicas: El basidiocarpo resupinado, poroso-reticulado y el sistema hifal monomítico con fíbulas en todas las hifas son características distintivas del género Tubulicrinopsis. Su aspecto macroscópico puede recordar a algunas especies resupinadas de Botryobasidium, con las que ocasionalmente cohabita.