Basidiocarpo turbinado a infundibuliforme-lobulado, con los lóbulos soldados entre sí formando grupos o rosetas de 30–100 mm de diámetro. Los embudos o lóbulos individuales son irregularmente ondulados y se estrechan hacia la base, que se hace estípiteiforme, de 30–50 mm de altura. La superficie exterior presenta surcos o venas longitudinales; es lisa, de color blanco a crema, tornándose amarillo pardusco y opaca al envejecer. La superficie interna es aterciopelada, también surcada longitudinalmente, a veces débilmente zonada, de color pardo anaranjado a pardo más oscuro. La consistencia es coriácea, dura y quebradiza en seco. Sabor algo ácido.Basidiósporas ampliamente elípticas, lisas, hialinas, de 7–9 × 4–5,5 µm, con apículo. Basidios claviformes y esbeltos, de 50–60 × 5–7 µm, con cuatro esterigmas y sin fíbulas basales. Leptocistidios también claviformes, lisos, de paredes algo engrosadas, de hasta 170 × 12 µm. Sistema hifal monomítico.Hifas de 2–3 µm de diámetro, de paredes delgadas, sin fíbulas en los septos.
Sustrato: Suelo, entre hojas y restos de acículas en bosques mixtos con Abies (abeto blanco), Fagus (haya) y Picea (abeto rojo). También en bosques caducifolios umbríos, especialmente bajo Fagus.
Observaciones: En la bibliografía más antigua esta especie se incluía frecuentemente en el género Thelephora. Sin embargo, dado que las Thelephoraceaepresentan esporas marrones y espinosas, es evidente que esta especie pertenece a otra familia, pese a sus semejanzas macroscópicas con Thelephora.