Basidiocarpo resupinado, adnato y muy delgado, formando manchas irregulares, blanquecinas, de aspecto ceroso y poco visibles sobre la madera. Al secarse presenta un aspecto grisáceo y pulverulento (pruina), sin margen diferenciado. Normalmente pasa desapercibido por su tamaño reducido y su color pálido. Sistema hifal monomítico; hifas delgadas (1–3 µm), hialinas, con fíbulas en todos los septos. Hifas subhimeniales cortas y entrelazadas, originadas a partir de hifas rastreras que se desarrollan sobre la madera. Cistidios ausentes. Basidios subglobosos a piriformes, de 7–9 × 5–6 µm, con fíbula basal y generalmente 6 esterigmas de 3–4 µm de longitud. Basidiosporas elipsoides estrechas a subcilíndricas, 2,5–4 × 2,5 µm, lisas, paredes finas, hialinas, no amiloides. Alimentación y sustratos: Especie saprófita, crece sobre maderas muy degradadas afectadas por pudrición parda, especialmente de coníferas , aunque puede aparecer también en maderas de frondosas.
Observaciones taxonómicas: El tamaño muy pequeño de sus basidios y esporas permite distinguirlo fácilmente de otras especies del género Paullicorticium. Rara vez se recolecta por su aspecto tenue y su crecimiento en madera extremadamente descompuesta.